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Entrevista a Mariano González Varceló

Medio Revista Contact Center
Fecha Año 2015 - Nº76

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Una Carrera de actividad y cambios

Audaz y con grandes habilidades para desarrollarse en campos totalmente diferentes. Poseedor de vasta experiencia en el área de Marketing y de Operaciones en Call Centers. Fanático del rugby, de la lectura y de la familia. Actualmente, Mariano González Varceló se desempeña como Director de Operaciones de Balat. Identifica un estancamiento de los negocios en 2015, pero apuesta por la reactivación en el año próximo.

¿Cómo fue tu infancia?

Me crié en San Isidro, Provincia de Buenos Aires, mis padres se mudaron a esa zona cuando yo tenía tan solo cinco años. Era una época muy distinta a la que vivimos hoy: disfrutaba de jugar en la calle con mis amigos y mis padres no se preocupaban cuando salía. Ahora, no podría hacer lo mismo con mis hijos. Viví con mi familia hasta los 26, cuando me independicé, aunque no me alejé mucho del barrio. Creo que todos nos arraigamos al lugar en que nos criamos, indistintamente de cuál sea. Esto lo veo también en muchos amigos que tengo gracias al rugby, que son de diferentes regiones de Buenos Aires y del interior del país.

¿Cuándo empezaste a jugar al rugby?

Desde los 12 hasta los 19 años. Jugué en el Club Atlético San isidro (CASI). En ese entonces dejé de entrenar, porque ya había empezado la facultad y no tenía tiempo, sumado a que era un deporte amateur y no vislumbraba un futuro profesional. Cuando tenía 33, me propusieron volver a jugar en la categoría veteranos y hasta el día de hoy, con 41, continúo.

En la etapa de veterano, me tocó ver otra cara del deporte. Inicialmente me invitaron a jugar en el equipo de veteranos de Los Pinos y luego, en Varba (Veteranos Activos del Rugby de Buenos Aires). Ahí empecé a compartir experiencias con personas de otros clubes. Uno piensa que cuando es grande, es difícil hacer nuevos amigos. Pero esta fue una de las gratificaciones que me dio.

¿Qué relación tenés con tus amigos y con tu familia?

La mayoría de mis amigos son de rugby, pero aquellos con quienes tengo una relación más fuerte y cercana son cuatro o cinco que conozco desde la infancia. Por otra parte, mis padres se separaron cuando yo tenía tres años y mi madre formó pareja dos años después con otra persona, a quien considero un padre. Tengo una hermana melliza y otra de 22, que nació cuando yo tenía 19 años; recuerdo que llevé a mi mamá en el auto al hospital el día del parto.

Con mi hermana melliza somos muy distintos. Yo soy una persona muy racional, tranquila y de perfil bajo. Ella es muy activa, pasional y es el centro de atención de las reuniones. Por nuestras personalidades, nunca tuvimos muchas afinidades, a pesar de compartir amigos, pero siempre nos llevamos bien.

“ESTOS ÚLTIMOS AÑOS FUERON BASTANTE DIFÍCILES PARA TODAS LAS EMPRESAS.
PERSONALMENTE, TENGO LA ESPERANZA DE QUE A PARTIR DEL AÑO QUE VIENE, CON EL CAMBIO DE GOBIERNO, ALGUNAS COSAS CAMBIEN Y PERMITAN QUE EL MERCADO SE REACTIVE”

¿Cómo te describirías como estudiante?

Nunca fui buen alumno. No presentaba problemas de conducta, pero estudiaba lo necesario para aprobar. No me gustaba. Aunque, curiosamente, ahora me encanta leer. Tengo la sensación de que tiene que ver con el tipo de enseñanza y con cómo los docentes intentan despertar el interés en los jóvenes, movilizarlos e incentivarlos. Muy pocos profesores me permitieron disfrutar las materias; solo recuerdo a uno de historia.

Cursé la primaria en la escuela N° 4 de San Isidro, muy reconocida en la zona por el nivel de enseñanza. Empecé la secundaria en el instituto "20 de junio" y en tercero me cambié al Fátima, ubicado en Martínez, para estar con mis amigos.

“SEGUIMOS TRABANDO PARA DESARROLLAR EL CALL CENTER, SUMAR CLIENTES E IMPLEMENTAR NUEVAS ESTRATEGIAS Y HERRAMIENTAS, PARA ASÍ PODER BRINDARLES MEJORES SERVICIOS Y CONVERTIRNOS EN LA MEJOR ALTERNATIVA PARA SU DESARROLLO”

¿Qué camino seguiste cuando terminaste la secundaria?

Comencé la carrera de contador en la Universidad de Belgrano, pero no la terminé. Si bien tengo una faceta analítica y me gusta la contabilidad, esa fue una decisión que tuvo alguna influencia de mis padres -los dos son contadores. Creo que el hecho de no terminar la carrera tuvo que ver con un desinterés por el estudio en sí mismo y porque lo sentía como una obligación, porque cotidianamente leía muchos libros de economía y de historia y eso sí lo disfrutaba. Además, me gustaban los deportes y había tenido que abandonarlos.

Leo mucho, aunque no todo lo que me gustaría; luego de la familia y del trabajo, los tiempos que me quedan son pocos. Muchas personas leen ebooks, pero yo necesito los libros impresos; formo una relación con ellos y no me gusta siquiera que me los presten. Trato también de inculcarles la lectura a mis hijos. Suelo leerles cuentos y muchas veces me acompañan a comprarlos.

“EN LOS MOMENTOS DIFÍLES Y DE CRISIS ES CUANDO LAS COMPAÑÍAS TIENEN MÁS CHANCES DE FIDELIZAR A SUS CLIENTES”

¿Qué te apasiona?

El rugby y leer. Son fas cosas que más me entretienen y me hacen sentir a gusto.

¿Lugar de vacaciones?

Europa. Soy un "bicho de ciudad", pero con mi mujer, por los chicos, preferimos ir a la playa o a lugares en donde se realicen actividades que los entretengan. Algo que disfruto mucho es esquiar; creo que tiene que ver con el hecho de hacer un deporte y de desconectarme. Arriba de la montaña es otro mundo, con el silencio, el viento y el frio. Es una realidad paralela que me impacta, más aún teniendo en cuenta que el 98% de mi vida transcurre en medio del caos del microcentro porteño. Excepto en mi primer empleo, trabajé siempre en esta zona.

¿Cuál fue tu primer trabajo y cómo fue tu recorrido profesional hasta llegar a Balat?

Cuando dejé la facultad, empecé a trabajar en un comercio de Martínez, mientras buscaba empleo en una empresa. A los 10 días, me llamaron para desempeñarme como cadete en la casa central de la empresa de medicina prepago Medicus. Unos meses después tuve un accidente que me imposibilitaba cumplir con ese rol y me trasladaron al área de Personal. Al tiempo, me asignaron en una agencia donde tuve una linda experiencia como responsable de un área.

Luego, empecé a trabajar en aquí, realizando tareas de back office para una campaña de ventas de tarjeta de crédito. Al poco tiempo, ascendí a supervisor, hasta que la empresa fue adquirida por la agencia de publicidad Mcann Erickson y pasé al sector de marketing directo como ejecutivo de cuentas. Me designaron como supervisor de cuentas, pero nuevamente las compañías se separaron y me quedé en Mcann junto con las 10 personas que trabajábamos en el sector. Me desempeñé allí varios años como director de cuentas, pero la relación con los clientes me desgastó y renuncié.

En ese momento, unos amigos me convocaron para trabajar en una financiera, sector que desconocía totalmente. Allí estuve dos años, hasta que se me presentó la oportunidad de crear una empresa en función de un contrato con la compañía de telecomunicaciones Personal, dedicada a la venta de celulares corporativos exclusiva paras pymes. Siempre fui una persona muy organizada, pero no tenía una faceta comercial. Sin embargo, me supe acompañar de un equipo que sí la tenía. Formamos un lindo grupo y trabajamos muy bien durante dos años, saliendo incluso segundos en venta en el canal pymes, hasta que Personal quiso sumar el canal masivo y no llegamos a un acuerdo.

Esas dos experiencias, que eran totalmente ajenas a lo que yo hacía, me ayudaron a conocer otros rubros y a enriquecer mi experiencia en la organización de equipos.

Culminada esta etapa, volví a Balat, como mano derecha del director de operaciones. En 2013, los socios de la compañía se separaron y quedé a cargo de la Dirección de Operaciones, puesto que aún conservo.

“SEGUIMOS TRABAJANDO PARA EL DESARROLLAR EL CALL CENTER, SUMAR CLIENTES E IMPLEMENTAR NUEVAS ESTRATEGIAS Y HERRAMIENTAS, PARA ASÍ PODER BRINDARLES MEJORES SERVICIOS Y CONVERTIRNOS EN LA MEJOR ALTERNATIVA PARA SU DESARROLLO”

¿Cuáles son tus perspectivas para el futuro?

Estos últimos años fueron bastante difíciles para todas las empresas. Personalmente, tengo la esperanza de que a partir del año que viene, con el cambio de Gobierno, algunas cosas cambien y permitan que el mercado se reactive. Trabajamos con empresas de seguros y bancos, y vemos que el nivel de bancarización no aumenta, lo cual denota la falta de desarrollo del país y el estancamiento de la economía. El camino no va a ser fácil ni rápido, pero tengo la expectativa de que va a mejorar.

¿Qué postura asumen desde Balat frente a este escenario?

No podemos esperar a que el país nos acompañe ni que nos lleve la marea. Estamos más allá de esa situación. Seguimos trabajando para desarrollar el call center, sumar clientes e implementar nuevas estrategias y herramientas para los actuales, para así poder brindarles mejores servicios y convertirnos en la mejor alternativa para su desarrollo. Muchos clientes necesitan aumentar las ventas y desarrollar otros canales. Por ello, estamos incursionando en nuevos medios, como la formación de equipos de venta presencial, las redes sociales y el mobile marketing.

Muchas empresas sostuvieron una actitud de expectativa y de espera por la resolución de qué va a ocurrir en los próximos cuatro años. Pero más allá de este escenario, hemos conseguido captar nuevos clientes, por lo cual no dejamos de trabajar. Queremos brindarles los servicios y las respuestas acordes a sus necesidades. En los momentos difíciles y de crisis es cuando las compañías tienen más chances de fidelizar a sus clientes, ya que al momento de valorar el servicio que reciben, tienen en cuenta que los hayan acompañado.

¿Cómo te ves de acá a 10 años?

Me veo disfrutando de mi familia y de mis hijos, de verlos crecer y de acompañarlos junto con mi mujer, Cecilia. Estas cosas son las que uno más disfruta en la vida.